Los eventos corporativos, una potente herramienta de comunicación y fidelización

Comidas de empresa, jornadas de puertas abiertas, seminarios de formación para empleados o bien para el público en general, participación en actividades solidarias, etc. Optemos por unos u otros, todos ellos se encuadran dentro de los considerados eventos corporativos. El objetivo no es otro que transmitir un mensaje a un público determinado para provocar una respuesta o generar una actitud.

Grupo Lepanto tiene una amplia experiencia organizando este tipo de actividades: almuerzos de trabajo, cenas corporativas, cócteles enmarcados en un evento profesional. Estos pueden ir dirigidos a empleados y/o proveedores, con el objetivo de afianzar las relaciones y fidelizar a las personas con las que trabajamos. Los beneficios son muchos, la verdad: vamos a conseguir estrechar lazos entre ambas partes y que eso redunde en beneficio de la empresa.

De diferente naturaleza son las actividades externas, dirigidos a clientes y consumidores actuales y potenciales y a los medios de comunicación. Permiten darse a conocer, transmitir valores de la marca, interactuar con los clientes, llegar a nuevos nichos de mercado a los que no habíamos sabido alcanzar.

La clave de los eventos corporativos son los invitados: la compañía, anfitrión del evento, debe asegurarse de que los invitados están bien atendidos y disfrutando del encuentro y es ahí donde entra en escena Grupo Lepanto. Nuestra firma se ocupa de cuidar todos los detalles que juegan, de una u otra manera, un papel importante en este tipo de celebraciones y citas importantes.

La planificación de estas acciones conllevan la toma de varias decisiones imprescindibles:

  1. Decidir la fecha, teniendo en cuenta que en el día elegido no haya otra actividad que pueda eclipsar la nuestra.
  2. Escoger lugar y hora, que sea de fácil acceso, bien comunicado… Grupo Lepanto se mueve por los clientes. Pueden ellos elegir el escenario o bien dejarse asesorar por nuestros profesionales. Contamos con lugares con mucha magia y encanto, como es el caso del Castillo de Santa Catalina, la Finca de la Concepción, en Marbella y otros sitios que pueden ser muy interesantes para este tipo de actos.
  3. Definir la duración: dependerá del tipo de evento por el que vayamos a optar. Es importante que no se alargue demasiado, controlando el tiempo y cuidando la puntualidad.